Casa con Techos de Madera Laminada
Que podrías conseguir utilizando Panel Sandwich


La Residencia Guaimbê, proyectada por el arquitecto brasileño Lucas Padovani para su propia familia en el interior del estado de São Paulo, es un ejemplo de cómo la arquitectura contemporánea puede combinar apertura, calidez y una profunda conexión con el entorno natural. Implantada sobre un terreno con ligera pendiente, la vivienda se organiza a partir de dos volúmenes perpendiculares que abrazan el jardín y generan un espacio continuo, donde interior y exterior dialogan sin barreras. Desde el inicio, el objetivo fue claro: crear un hogar que reflejara la identidad familiar, sus viajes, recuerdos y sensibilidad artística, sin renunciar a la funcionalidad cotidiana.
La distribución se estructura en dos grandes secciones. La transversal alberga los espacios sociales —salón, comedor y sala de televisión— articulados mediante ligeros cambios de nivel que aportan intimidad sin romper la continuidad visual. Los jardines interiores juegan un papel clave, introduciendo vegetación tropical en el corazón de la vivienda y favoreciendo la ventilación natural. En estos espacios, los techos de madera laminada aportan calidez, textura y una escala doméstica que equilibra la amplitud del concepto abierto, reforzando la sensación de confort y refugio.
La sección longitudinal, elevada respecto al terreno, concentra la zona privada: dormitorios, despacho y la suite principal, con vistas constantes al jardín. Grandes aberturas permiten que la luz natural y el paisaje formen parte activa de la experiencia diaria. El baño principal, abierto a un jardín privado, se concibe como un espacio de calma y bienestar.
La materialidad es esencial en el proyecto. Maderas en tonos medios y oscuros, piedra natural, acero y textiles neutros construyen una atmósfera serena y sofisticada. En el exterior, un gran alero metálico revestido en madera de cumarú unifica los volúmenes, mientras que la piscina de piedra y las zonas ajardinadas refuerzan la integración con el entorno. El resultado es una casa abierta, sensible y profundamente habitable, donde arquitectura, arte y naturaleza conviven en equilibrio.








