Casa con Techos de Madera Pintados en Blanco

Que podrías conseguir utilizando Panel Sandwich

techos de madera pintados en blanco

Una masía en el Ampurdán que celebra el slow living y la belleza natural

En el corazón del Ampurdán catalán, el arquitecto Damián Ribas y la interiorista Clara Joly D’Aussy han dado forma a una masía contemporánea que encarna la filosofía del slow living: una vida más pausada, conectada con la naturaleza y centrada en lo esencial. Concebida para una familia que divide su tiempo entre Barcelona y Girona, esta casa de una sola planta invita al reencuentro y al descanso en un entorno rural sereno.

El proyecto combina arquitectura moderna y sensibilidad mediterránea, utilizando materiales nobles y sostenibles como piedra con junta seca, toba catalana, mortero de cal, microcemento rústico y madera de roble. En el interior, la calidez de los materiales naturales se une a una paleta neutra que resalta la luz del Mediterráneo. Uno de los rasgos más distintivos de la vivienda son sus techos de madera pintados en blanco, que aportan amplitud, ligereza visual y una sensación de frescura que envuelve los espacios comunes. Estos techos inclinados, junto con los grandes ventanales, favorecen la luminosidad natural y la conexión directa con el exterior.

El salón y el comedor se organizan en torno a una chimenea central y a una mesa circular bajo una lámpara de papel de arroz, elementos que refuerzan el carácter relajado y familiar del conjunto. En la cocina, los muebles blancos y la madera clara equilibran modernidad y calidez, mientras que los dormitorios, con mobiliario a medida y vistas al jardín, reflejan una estética simple y mediterránea.

El jardín, poblado de vegetación autóctona, prolonga la sensación de bienestar hacia el exterior con zonas de descanso, una piscina y un porche orientado al sol. Esta masía es un refugio donde los techos de madera pintados en blanco simbolizan la serenidad, la luz y la armonía que definen el arte de vivir despacio.