Vivienda con Techos Blancos de Madera
Que podrías conseguir utilizando Panel Sandwich


Una casa segoviana que renace de las ruinas con encanto rústico y alma artesanal
En un pequeño pueblo de Segovia, una vivienda construida en 1916 ha resurgido de las cenizas tras un incendio en los años ochenta. Lo que antes fueron ruinas, hoy es un cálido refugio familiar lleno de historia y carácter, gracias a la sensibilidad del interiorista Pablo González y al empeño de sus propietarios. Esta casa de piedra, antigua residencia de invitados de una finca mayor, se ha ampliado, restaurado y transformado sin perder su esencia rural.
El proyecto combina materiales recuperados y piezas únicas procedentes de mercadillos, rastros y anticuarios de toda España. Cada elemento cuenta una historia: ventanas rescatadas de un edificio de Salamanca, una chimenea construida con piedras halladas en el jardín, muebles de La Latina o suelos hidráulicos comprados en Alicante. El resultado es una composición equilibrada entre lo viejo y lo nuevo, donde nada parece forzado y todo encaja con naturalidad.
Uno de los rasgos más distintivos de la reforma son los techos blancos de madera, que aportan luminosidad y serenidad a los espacios. Estos techos, junto con las vigas originales restauradas, realzan el contraste con los muros de piedra y las carpinterías en tonos oliva y beige-avellana. En el comedor, las maderas cálidas y los muebles recuperados crean un ambiente rústico acogedor; en la cocina, la isla central y los armarios hechos con antiguas puertas mantienen la autenticidad del conjunto. Los dormitorios, decorados con chimeneas antiguas, textiles naturales y papeles pintados, completan un hogar que respira historia y armonía.
Esta casa no solo ha sido restaurada: ha sido reconstruida con alma. Cada rincón refleja la pasión por la tradición, la sostenibilidad y el valor de lo artesanal, demostrando que la belleza también puede nacer de la memoria y del respeto por el pasado.








